"Poesía neoclásica"





introducción

Con la llegada de Luis XIV al trono de Francia en 1660 se inicia el período conocido como Ilustración, en el que va a predominar de manera absoluta la razón, imponiéndose las normas greco-latinas, lo que va a provocar un receso en la poesía en beneficio de la narrativa y del teatro.

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Jean de La Fontaine
Francia

Tres nombres sobresalen el país galo: Jean de La Fontaine (1621-1695), en cuyas Fábulas se juntan todos los géneros literarios: cuento, tragedia, realismo, lirismo, ironía, divertimento, elegíacos e incluso dramáticos. Su influencia llega intacta a nuestros días; Nicolás Boileau (1636-1711), desprovisto de imaginación, pero muy influyente en cuanto supo condensar y codificar los postulados clásicos y ofrecerlos a generaciones futuras; y Jean Racine (1639-1699), que, como en sus obras drámaticas, se preocupa por la verosimilitud, una lógica lírica donde el hombre triunfa o es víctima del destino y las circunstancias.

Nicolás Boileau 
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Alexander Pope
Gran Bretaña


Las corriente francesa se introduce en Inglaterra dando lugar a los agustianos (en honor de las letras en tiempos de Augusto), cuya máxima figura es Alexander Pope (1688-1744), famoso por las tertulias literarias de su villa, con un estilo didáctico de carácter crítico. Pero el neoclasicismo británico se combina con un cierto pre-romanticismo que da lugar a poetas como James Thomson (1700-1748), William Collins (1720-1756), Thomas Gray (1717-1771), Edward Young (1683-1765) y sobre todo William Blake (1757-1827) y Robert Burns (1759-1796), el poeta nacional de Escocia, cuya difícil poesía escrita en inglés, escocés y gaélico (a la vez), presenta imágenes patrióticas y costumbristas vigentes hoy en día.

William Blake

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Giuseppe Parini
Italia


El neoclasicismo se centra en las figuras de Hugo Foscolo (1778-1827), de obra no muy extensa pero de gran influencia en la literatura italiana y sobre todo en la crítica literaria; y Giuseppe Parini (1729-1799) con su obra didáctico-satírica "Il Giorno".

Hugo Foscolo
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España


Este período destaca la continuación de las escuelas castellana (Meléndez Valdés y José Quintana) y andaluza (Alberto Lista), pero sus obras no tienen la calidad del Renacimiento. La influencia de La Fontaine se hace notar en los fabulistas Tomás de Iriarte (1750-1791) y Félix María Samaniego (1745-1801).

Tomás de Iriarte
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 Johann Wolfgang von Goethe 
Alemania

Apenas se dejó notar el neoclasicismo por la aparición del movimiento Sturm und Drang ("tempestad e ímpetu") de carácter pre-romántico, cuyas principales figuras fueron Friedrich Schiller (1759-1805) poeta, dramaturgo, historiador y filósofo; y Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832), autor de numerosas obras, entre las que destacan Las desventuras del joven Werther, que provocó una oleada de suicidios, y Fausto, una de las obras maestras de la literatura universal, de vital importancia en los períodos sucesivos.

Friedrich Schiller 



Si quieres disfrutar 
con el perfume de los versos
 del "neoclasicismo", 
no lo dudes ni un momento más ... 
y elige al poeta al que quieres acompañar 
para transportarte a su tiempo 
y mecerte con su brisa.


"poetas neoclásicos ordenados cronológicamente"




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(1621-1695)
Jean de La Fontaine 


"El lobo y el cordero"

Que la razón que triunfa es del potente
en esta historia quedará patente.
Bebía un corderito
en las límpidas aguas de una fuente,
cuando se hace presente
un lobo que corría aquel distrito.
-¿Cómo osas enturbiarme la corriente?
-gruñe el lobo, furente-.
No ha de quedar inulto tu delito.
-Ruego a su señoría no se altere;
antes bien considere
que bebo en el regajo
más de cuarenta pasos por debajo,
y, así, es cosa clara
no poder ser que yo se la enturbiara.
-Tú me la enturbias –díjole el mal bicho-.
Y, además, se me ha dicho
que las pasadas yerbas
diciendo ibas de mí cosas acerbas.
-¿Cómo puedo haber sido
si yo aún no había nacido?
Yo mamo aún –dijo el corderito.
-Si tú no fuiste, las diría tu hermano.
-Aún no tiene mi madre otro hijo
-repuso el inocente al tirano.
-Pues alguno será de tus parientes.
Vosotros, los pastores y los perros
nunca cesáis de cometerme yerros.
Tomaré la venganza con mis dientes.
Al punto al bosque se lo lleva preso,

y allí lo traga, sin mediar proceso.

@Jean de La Fontaine 
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(1636-1711)
Nicolás Boileau 


"Mariposa"

Quisiera
hacer un verso que tuviera
ritmo de Primavera;
que fuera
como una fina mariposa rara,
como una mariposa que volara
sobre tu vida, y cándida y ligera
revolara
sobre tu cuerpo cálido de cálida palmera
y al fin su vuelo absurdo reposara
--tal como en una roca azul de la pradera--
sobre la linda rosa de tu cara...

Quisiera
hacer un verso que tuviera
toda la fragancia de la Primavera
y que cual una mariposa rara
revolara

sobre tu vida, sobre tu cuerpo, sobre tu cara. 

@Nicolás Boileau
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 (1639-1699)
Jean Racine


"La edad el relámpago la mano y la hoja"

La edad tiene manos de flechas.
la edad es una planta
que habla como una hoja desnuda
y tiende trampas de luz blanca
el relámpago crece en una mano desnuda.
el relámpago habla de la edad sin campana
y saluda al espacio desnudo
que viene de la luz muda.

La mano es blanca como una pluma de planta
la mano es blanca como una hoja de flecha.
la mano lleva una campana que duerme
por el espacio mudo
y se posa en un relámpago dormido.
la hoja es una mano muda
la hoja se olvida que duerme.
habla como una campana desnuda
y despierta al espacio blanco
que cae en una trampa muda.

las hojas intercambian espacios que duermen.

@Jean Racine
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(1683-1765)

 Edward Young

"El último día"

Tarde o temprano, en alguna fecha futura,
(Un secreto terrible en el Libro del Destino)
Esta hora será sólo en el arcón de la sabiduría,
Cuando diez mil cosechas se hayan elevado;
Cuando las escenas cambien en esta Tierra que gira,
Los viejos imperios caerán, dando a luz a otros;
Mientras otros Borbones reinan en otras tierras
Y (si el pecado del hombre no lo prohíbe) otras Anas;
Mientras todavía el cansado mundo transita
Los mismos senderos que otros han caminado,
Irreflexivos, como los que ahora corren por sus laberintos
De polvo disuelto, o de un sol extinguido;
(¡Vosotros, mundos sublunares, despertad, despertad!
¡Vosotros, reyes de las naciones, escuchad y temblad!)
Espesas nubes de oscuridad surgirán un día;
Una noche repentina dominará el reposo del planeta,
Vientos impetuosos desgarrarán los bosques;
Las montañas eternas, como sus cedros, cederán,
El valle escuchará los rugidos del océano
Rompiendo las cadenas de sus costas;
Una mancha de sangre crecerá en la luna de plata,
Las sombras invadirán el círculo del sol;
De la intimidad del cielo rodarán los truenos incesantes,

Y su eco profundo atronará en los polos.

@ Edward Young
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(1688-1744) 

Alexander Pope 

"El rizo robado"

Esta ninfa, formada para ruina
de nuestra humanidad, alimentaba
dos rizos, que con gracia peregrina
lindo adorno prestaban
a la nevada espalda en cercos bellos;
red y cadena al corazón amante;
y si ver acontece a cada instante
con la delgada crin prender las aves;
ni, tú, raza imperial del hombre alabes;
que una dorada trenza le aprisiona,
y una hermosa blasona,
que es de su gran poder corto destello,
al hombre conducir por un cabello.

Los rizos el varón feliz admira,
observa y calla, y a la presa aspira;
y resuelto a vencer, la senda allana
sin la astucia olvidar o fraude insana;
y muy antes que Febo al mundo dore,
su corazón ordena que él implore
al benéfico cielo, y muy piadoso

amor suplicaba respetuoso.

@Alexander Pope 
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(1700-1748) 

James Thomson

"luz reflactada"

.. Incluso la misma luz, que todas las cosas exhiben,
resplandecía ignorada, hasta que su mente más brillante
desenrolló todo el ropaje resplandeciente del día;
y, a partir del resplandor emblanquecido indistinguible,
agrupando cada rayo en los de su clase,
al ojo cautivado edujo la espléndida comitiva
de colores principales. Primero el rojo flamígero 
brotó vívido; a continuación el naranja atezado;
y después el delicioso amarillo; a cuyo lado 
cayeron los rayos amables del refrescante verde.
después el azul puro, que llena los cielos otoñales,
y que cae etéreo; y después, de un tono más triste,
surgió el índigo oscuro, como cuando
la tarde de fuertes contornos languidece con escarcha;

mientras que los últimos destellos de luz refractada
se extinguieron gradualmente en el débil violeta.
Estos, cuando las nubes destilan el chubasco favorable,
resplandecen distintos bajo el acuoso arco;
mientras que sobre nuestras cabezas la fresca visión se comba
deliciosa, fundiéndose en los campos de abajo
mientras de tonos que se mezclan resultan de ellos,
y todavía quedan miríadas... fuente infinita
de belleza, si

@James Thomson
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(1717-1771) 

Thomas Gray


“Epitafio”

Aquí el regazo de la tierra oculta
un joven sin renombre y sin riqueza;
su humilde cuna vio la ciencia oculta
y márcolo por suyo la tristeza.

Sincero y generoso fue, y el cielo
págole; dio cuanto tenia consigo:
una lágrima al pobre por consuelo;
tuvo de Dios cuanto pidió: un amigo.

Su flaqueza y virtud bajo esta losa,
no más indagues de la tierra madre.
Con esperanza tímida reposa

allá en el seno de su Dios y Padre.

@Thomas Gray
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(1720-1756)

 William Collins

"Las lámparas apagadas"

Es difícil escribir una albada,
una canción sobre el mediodía, o unos cuantos versos crepusculares
sin detenerte a pensar
en qué punto del día te encuentras

que es por lo menos un comienzo
y mejor que el típico ciego acelere
hacia el futuro, que reside supuestamente
en la siguiente de una serie infinita de colinas.

Soy partidario de notar que la luz
en la copa de los árboles
es diferente ahora, con el pasto frío
y húmedo, las flores todavía sin abrir,

partidario de ocupar una silla junto a la ventana
o una banca junto al camino por una hora-
tiempo suficiente para mirar aquí y allá
mientras la caravana del tiempo cruza por la arena,

tiempo para pensar en los amigos idos o muertos,
sus rostros ocultos en el follaje,
y meditar en el amor en ruinas,
volutas de humo saliendo de una chimenea.

Y qué importa si me toma todo el día
escribir un poema sobre el alba
y termino a oscuras con la noche
—algunos así lo prefieren— envolviéndome.

(Dels poemario Ballistics)

(Versión de José Ignacio Solórzano)
@William Collins

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(1729-1799) 

Giuseppe Parini

"Al sueño"

Plácido Sueño, que con leves huellas
por tinieblas moviendo vas tus alas,
y entre lasos y míseros mortales
vagas con formas ágiles y varias;

a donde Fílida segura duerme
sobre muelles y blancas almohadas,
ve, y una imagen de diversos males,
triste y deforme, píntale en su mente.

Tan iguales a mí crea esas sombras,
y al pálido color que en mí se extiende,
que, despertándose, de mí se apiade.

Si me concedes un favor tan grande,
te ofreceré con mano calma y lenta
dos guirnaldas de frescas amapolas.

@Giuseppe Parini
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(1745-1801) 

Félix María Samaniego


" El poeta y la rosa"

Una fresca mañana, en el florido campo 
un poeta buscaba las delicias de mayo. 
Al peso de las flores se inclinaban los ramos, 
como para ofrecerse al huésped solitario. 

Una rosa lozana, movida al aire blando, 
le llama, y él se acerca; la toma, y dice ufano: 
«Quiero, Rosa, que vayas, no más que por un rato 
a que la hermosa Clori te reciba en su mano.

Mas no, no, pobrecita; que si vas a su lado, 
tendrás de su hermosura unos celos amargos. 
Tu suave fragancia, tu color delicado, 
el verdor de tus hojas y tus pimpollos caros. 

Entre estas florecillas pueden ser alabados; 
mas junto a Clori bella, es locura pensarlo. 
Marchita, cabizbaja, te irías deshojando, 
hasta parar tu vida en un desnudo cabo.  

La Rosa, que hasta entonces 
no despegó sus labios, 
le dijo,
 resentida:

 «poeta chabacano, cuando a un héroe quieras coronar con el lauro, 
del jardín de sus hechos has de cortar los ramos. 
Por labrar su corona, no es justo que tus manos 
desnuden otras sienes que la virtud y el mérito adornaron.»

@Félix María Samaniego
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(1749-1832) 

Johann Wolfgang von Goethe

 "La violeta"

En la pradera una violeta había
encorvada y perdida entre la yerba,
con todo y ser una gentil violeta.
Una linda pastora,
con leve paso y desenfado alegre,
llegó cruzando por el prado verde,
y este canto se escapa de su boca:

-¡Ay! Si yo fuera-la violeta dice-
la flor más bella de las flores todas...,
pero tan solo una violeta soy,
¡condenada a morir sobre el corpiño
de una muchacha loca!
¡Ah, mi reinado es breve en demasía;
tan solo un cuarto de hora!

En tanto que cantaba, la doncella,
sin fijarse en la pobre violetilla,
hollóla con sus pies hasta aplastarla.
Y al sucumbir, pensó la florecilla,
todavia con orgullo:

-Es ella, al menos,
quien la muerte me da con sus pies lindos,
no me ha sido del todo el sino adverso.


@Johann Wolfgang von Goethe
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(1750-1791)

Tomás de Iriarte


"El galán y la dama"

Cierto galán a quien París aclama,
petimetre del gusto más extraño, 
que cuarenta vestidos muda al año
y el oro y plata sin temor derrama,

   celebrando los días de su dama,
unas hebillas estrenó de estaño,
sólo para probar con este engaño
lo seguro que estaba de su fama.

  «¡Bella plata! ¡Qué brillo tan hermoso!»,
dijo la dama, «¡viva el gusto y numen 
del petimetre en todo primoroso!»

  Y ahora digo yo: «Llene un volumen
de disparates un autor famoso,
y si no le alabaren, que me emplumen.»


@Tomás de Iriarte
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(1757-1827) 

William Blake


"El pastor"

¡Qué dulce es la dulce fortuna del Pastor!
Deambula desde el alba hasta el atardecer;
debe seguir a su rebaño el día entero,
y su lengua se embeberá con alabanzas.

Pues oye el inocente llamado del borrego,
y escucha la tierna respuesta de l a oveja;
vigila mientras permanecen en calma
pues saben cuándo está próximo su Pastor.

Versión de Antonio Restrepo
@William Blake
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(1759-1796)
 Robert Burns 


“La Lágrima”

Mi corazón es angustia, y lágrimas caen de mis ojos;
hace largo, largo tiempo que la alegría me es extraña:
Olvidado y sin amigos soporto mil montañas,
sin una voz dulce que suene en mis oídos.

Amarte es mi placer, y profundo lastima tu encanto;
amarte es mi desdicha, y esta pena lo ha demostrado;
pero el corazón herido que ahora sangra en mi pecho
se siente como un flujo incansable que pronto será deshecho.

Oh, si yo fuese -si acariciar la felicidad yo pudiese-
Abajo en el arroyo joven, en el cansado castillo verde;
pues allí deambula entre melodías permanentes
aquella lágrima seca de tus ojos.


@Robert Burns
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(1759-1805) 

Friedrich Schiller

"Amor y apetito"

Muy bien dicho, Schlosser: se ama
lo propio; y si no se tiene
se apetece. El alma rica
ama, la pobre apetece.

Versión de J. L. Estelrich
@Friedrich Schiller
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(1778-1827) 

Hugo Foscolo 

"A la amada"

Así el entero día en largo, incierto
 sueño gimo; mas luego cuando aduna
 la noche las estrellas y la luna,
 frío el aire y de sombras ya cubierto,

 donde el llano es selvoso y más desierto
 lento entonces vagando, una por una,
 palpo las llagas que la vil fortuna
 y Amor y el mundo han en mi pecho abierto.

 Tal vez cansado, apoyo me da un pino
 o con mis esperanzas, allí donde
 suena la onda, tal vez hablo y deliro.

 Mas las iras del mundo y del destino
 olvidando por ti, por ti suspiro
 luz de mis ojos, ¿quién a mí te esconde?

traducción de Clemente Althaus
@Ugo Foscolo







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